




Saludos a quienes, frecuentemente, deciden tomar el camino largo y sinuoso. / Cosa Rapozo
¿Cuándo fue la última vez que te sedujo la idea de protagonizar tu propia película? Y no cualquier película: imagínatela una promesa taquillera –premiada, incluso– que saque a la luz tus rasgos más individuales, únicos e irrepetibles; esos que te conducirán, inevitablemente, a un éxito seguro.
Es bien sabido que la realidad actual promete figuras estelares. En el ámbito del arte contemporáneo mexicano, particularmente, quienes aspiran a ocupar ese lugar adquieren un perfil óptimo, una función definida y un objetivo claro. Dicho esto –y con la intención de dejar en paz a las insípidas figuras estelares– ¿qué otras figuras podríamos dibujar a partir de la propia experiencia e inmersión dentro del ámbito artístico actual?
Últimamente he pensado que el acto de hacer en compañía, y enunciarlo como tal, se parece mucho a un gesto de resistencia. Sobre todo porque los procesos para hacer en compañía no responden a preceptos dados. Y es que quien especula sobre el estado actual de una colaboración suele celebrarla, instrumentalizarla e idealizarla. Pero quienes realmente la practican optan por construir un espacio común mientras atraviesan –sin dramatismos innecesarios– los desafíos que inevitablemente surgen; deciden tomarse el tiempo para descubrirse y, eventualmente, adaptarse a las mutaciones que siempre trae la convivencia. Se convierten, así, en un nuevo espécimen.
Defender la compañía en tiempos de individualismo no es oponerse a la autonomía, sino cuestionar la ficción de que el sujeto es autosuficiente.
Para este LOTE VI, Guadalajara 90210, Colección Casa Roja y Celeste dibujan, a través de su entrevista, el espacio en común que han erigido. Estas tres figuras pueden hablar con merecida presunción de cómo han trazado un camino con reglas propias y cómo han atendido a las necesidades particulares de su proyecto. Escucharles me hizo recordar la canción Mi cómplice de los Cardenales de Nuevo León que comienza así:
“Que no debo tener más de un amor
Dice la gente que es delito y es pecado
Quiero que sepan que están en un error
Pues no es mi amante, ni mi amor, es algo más”
En la decisión de hacer en compañía hay quiebres y desvíos; acuerdos y la ruptura de esos mismos acuerdos; plenitud y deseos intrusivos. Para este punto hay ya una obstinación constante por complejizar la propia existencia; hay una noción consciente de que quienes nos acompañan son parte constitutiva del ser individual. Hacer en compañía es, afortunadamente, elegir el camino largo y sinuoso.
Entrevistas

Colección
Casa Roja
(Georgia y Marcelo)
Los Coleccionistas

Alma Saladin y Marco Rountree
guadalajara90210
Los Galeristas

Celeste
Los Artistas











